jueves, julio 09, 2009

Todo hueso pega.

Toda costra cae.

Aunque la herida vuelva a sangrar
costra vuelve a ser
costra vuelve a caer.

1 Comments:

Blogger Emilio Ruiz said...

Hola Regina, ese poema me recuerda que mi hijo tiene una fijación por quitarse las costras, a èl y a todos los de la casa. Es un curiosidad por saber si la sangre sigue siendo roja dependiendo del humor y de la época. Trato de encontrarle una explicación pero todo lo que se me ocurre creer es que mi hijo es muy curioso y está probando la capacidad del cuerpo para encerrar a los seres humanos y retenerlos por un tiempo más, dependiendo del tamaño de la herida, por supuesto.

8:59 p. m.  

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